
Algunos adolescentes recurren a la autolesión (como cortarse o golpearse) como forma de gestionar un malestar emocional intenso. No siempre buscan hacerse daño de manera grave, sino aliviar una angustia que no saben cómo expresar.
En algunos casos, los adolescentes pueden expresar deseos de no vivir o tener pensamientos suicidas. Es una señal de malestar emocional extremo, no un simple intento de manipular o exagerar.
Aunque tengan redes sociales, muchos adolescentes se sienten solos, incomprendidos o fuera de lugar.