*Antía Soliño Bonet
Las últimas generaciones de jóvenes hemos crecido escuchando que “somos el futuro” pero tenemos que creernos que somos también el presente, y seamos realistas, tenemos que asegurarnos este presente mediante la sostenibilidad medioambiental.
La crisis climática tampoco es el futuro, sino que ya estamos viviendo sus consecuencias en nuestro día a día a nivel global. Temperaturas mucho más extremas; deshielo de los polos; pérdida de diversidad y muchas más consecuencias que están poniendo al planeta al límite de su supervivencia. Y no sólo la supervivencia del planeta en sí mismo sino también de sus habitantes ya que cada año, alrededor de 30 millones de personas tienen que dejar sus hogares debido a desastres naturales, personas que tienen que buscar refugio lejos y que conocemos como “personas refugiadas climáticas”.
En esta generación de jóvenes, somos conscientes de la importancia que tiene el planeta, de hecho muchos de los movimientos por el clima cuentan con alta participación juvenil en diferentes lugares del mundo. Somos una generación plenamente consciente del estado del planeta, pero esto a veces puede ser abrumador al ver noticias sobre olas de calor históricas, sequías o toneladas de plástico en el océano. Se llama “ecoansiedad” y es la respuesta lógica a esta preocupación e intranquilidad.
Sentirse así es normal, pero quedarse al margen no es una opción. La mejor forma de combatir esa frustración no es mirar hacia otro lado, sino canalizarla pasando de la preocupación a la acción.
El 5 de junio es el Día Mundial del Medioambiente, un día para no lamentarse, sino para recordar que nuestras voces, desde cualquier punto del planeta, tienen poder.
Somos la generación que consume de forma más crítica, la que cuestiona las viejas lógicas de producción y la que no se conforma con el «siempre se ha hecho así».
En Fad Juventud ofrecemos a adolescentes y jóvenes un espacio en el que poder hablar sobre el medioambiente, sus preocupaciones y también para crear conciencia.
A través de proyectos como El Audiovisual como Herramienta de Transformación Social, realizado en varias de las delegaciones, adolescentes y jóvenes alzan su voz para poner en valor el cuidado del planeta, ya que como dice el lema “no hay PLANeta B”.
Alumnado del IES Siglo XXI en Sevilla, nos muestra en este cortometraje “Los Secretos de mi Centro” la importancia de la naturaleza, como el oxígeno, en todos los rincones del mundo.
En Madrid, jóvenes se han implicado también en esta lucha a través de la creación musical. La música es un lenguaje universal y esta vez nos ha servido para realzar la importancia del medio ambiente y denunciar su explotación y degradación.
Cuidar el planeta no es una moda de redes sociales, es una necesidad de supervivencia y, sobre todo, un acto de justicia social global. Así que, muévete, opina, cambia un pequeño hábito y, sobre todo, contagia tu energía. ¡El planeta cuenta con nosotros!
*Antía Soliño Bonet es licenciada en Relaciones Internacionales y en Cooperación internacional. Como técnica de Educación para la Ciudadanía Global en Fad Juventud está comprometida con acercar los valores de justicia global y transformación social a adolescentes y jóvenes.
