Hace poco, durante el III Congreso de Evaluación Educativa de Madre Coraje, celebrado el 4 y 5 de octubre de 2025 en Pilas (Sevilla), Carlos Zapata de la Flor, técnico de Fad Juventud en Andalucía, presentó algo súper interesante: un repaso a todo lo que ha pasado con el programa “El Mundo es Vuestro” desde que empezó allá por 2019.
Han sido siete años de trabajo, de experiencias, de aprendizajes… y sobre todo, de ver cómo ha ido cambiando la forma en que los y las jóvenes piensan y actúan frente a la sostenibilidad.
En pocas palabras, “El Mundo es Vuestro” es una propuesta educativa para que adolescentes y jóvenes se conviertan en agentes del cambio social. No se trata solo de escuchar charlas o ver vídeos: aquí se aprende haciendo, con una metodología de Aprendizaje-Servicio y trabajo entre iguales.
Durante las sesiones se habla de temas que importan —Derechos Humanos, Igualdad, Sostenibilidad Ambiental o Cultura de Paz— y, lo más importante, los grupos acaban llevando a cabo acciones reales en su entorno, aportando su granito de arena para mejorar su comunidad. 💪
Cada año se evalúa el programa para ver si realmente está ayudando a cambiar actitudes. ¿Cómo se hace? Muy sencillo: con cuestionarios antes y después de las actividades, para comparar resultados, y también con entrevistas grupales (en 2021 y 2023) a los y las participantes y a educadores, unos meses después de terminar.
En 2023 se sumó una herramienta nueva, basada en INDIED, que mide de forma más detallada cómo evolucionan ciertas actitudes gracias a una rúbrica (una especie de tabla con indicadores y objetivos).
Las preguntas que guiaron toda esta evaluación fueron muy claras:
👉 ¿Mejoran los conocimientos y valores sobre sostenibilidad y participación social después de pasar por el programa?
👉 ¿En qué aspectos se nota más el cambio?
👉 ¿Y ese cambio es justo el que esperábamos?
Para encontrar respuestas, se usaron técnicas mixtas: cuestionarios, entrevistas, observaciones… y la famosa rúbrica INDIED, creada por Madre Coraje, que mide cómo crecen las competencias sociales y ciudadanas desde una mirada global.
En el caso de El Mundo es Vuestro, esta rúbrica se centró en cuatro grandes objetivos:
Reflexión crítica: analizar lo que pasa alrededor y no dar nada por hecho.
Participación social: implicarse en actividades colectivas.
Compromiso colectivo: trabajar en equipo por el bien común.
Ciudadanía global: entender los problemas del mundo, promover la igualdad y reflexionar sobre diferentes formas de vida. 🌏
Esta herramienta también se ha usado en las versiones del programa de la Comunitat Valenciana y la Comunidad de Madrid, con adaptaciones hechas por equipos externos.
En Valencia, por ejemplo, el equipo Arrels añadió una escala del 0 al 4 (de “nadie” a “toda la clase”) para medir mejor los cambios. Evaluaron cosas como respeto, solidaridad, sostenibilidad, empatía o convivencia.

En Madrid, la consultora Transformando trabajó con otra rúbrica parecida, con una escala del 0 al 3, centrada en autoconocimiento, pensamiento crítico, convivencia y responsabilidad, y además añadieron comentarios cualitativos que ayudan mucho a entender mejor lo que pasa en los grupos.
En resumen, desde Fad Juventud apostamos por combinar distintos tipos de evaluación (cuantitativa y cualitativa) para tener una visión más completa de los resultados y seguir mejorando. Porque los procesos educativos no son una fórmula exacta: cada grupo, cada contexto y cada experiencia cuenta, y hay mil factores externos que también influyen.
💬 Durante los dos días del Congreso se compartieron un montón de experiencias y reflexiones que dejaron huella.
Por ejemplo:
Jorge Ruiz Morales, de la Universidad de Sevilla, lanzó una crítica potente al enfoque por competencias, argumentando que a veces está más al servicio del mercado que de las personas.
Cristina Abad Pérez, de Ayuda en Acción, mostró cómo hacer visible lo invisible en el aula, combinando distintas técnicas para mejorar la forma en que medimos los resultados.
Las personas de la Asociación Barbecho, Betsabé Quintana Reyes y Francisco Javier Montoro Chaves, nos recordaron que la autocrítica y el cuestionamiento constante son claves para mejorar.
Rocío Maldonado Colorado, de la Asociación Educativa Barbiana de Córdoba, nos contagió su energía y pasión por el activismo juvenil, con un trabajo que viene desde 1993 y sigue tan vivo como siempre.
Y el colectivo Imparables de Málaga trajo la voz joven al Congreso, recordando lo importante que es tener una mirada intergeneracional en todo este tipo de proyectos.
En definitiva, el Congreso fue una explosión de ideas, experiencias y aprendizajes que nos han motivado muchísimo.
Desde Fad Juventud, salimos con nuevas perspectivas, con más ganas de mejorar cómo evaluamos nuestras acciones… pero sobre todo, con la certeza de que el cambio empieza con vosotras y vosotros.
Porque sí: el mundo es vuestro 🌍✨