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5 series queer que se van a convertir en tu nueva obsesión (¡de nada! 😉)

*Sara González Díaz

Admitámoslo: encontrar una serie que te atrape por completo no siempre es fácil, pero encontrar una historia con buena representación queer, química de esa que traspasa la pantalla y personajes que se queden a vivir en tu cabeza… eso ya es encontrar un tesoro. 

A veces el cuerpo te pide una historia de amor tan dulce que te devuelva la fe en la humanidad. Otras veces, prefieres la tensión insoportable de dos personas que se odian (pero se mueren de ganas por estar juntas), un drama de época lleno de miradas robadas o una comedia sin filtros que te haga reír a carcajadas.

Sea cual sea tu mood, te traigo la lista perfecta:

1. Heartstopper. Para cuando necesitas que te devuelvan la fe en el amor. 

Alice Oseman nos regaló esta serie de cómics que Netflix decidió adaptar a la pantalla. Bendita nuestra suerte, existen pocas series más bonitas que esta. La historia de Nick y Charlie es un abrazo en forma de serie que aborda el autodescubrimiento y el primer amor con una ternura y una elegancia infinita. Si buscas una trama sana, visualmente preciosa y que te devuelva la fe en el romance juvenil, esta es tu serie.

2. Los Bridgerton. Para románticos/as empedernidos que aman las miradas de época. 

Los Bridgerton es reconocida por ser una de las series con mayor éxito de Netflix (no me extraña), en esta ocasión, y aunque ya nos han dejado algunas pinceladas en la pasada temporada, la próxima temporada tratará del segundo amor de Francesca. Por fin nos traen un romance sáfico a la alta sociedad. El giro en la historia de Francesca y Michaela (la prima del difundo marido de Francesca) nos regala un drama de época lleno de miradas robadas, bailes de salón y ese anhelo clásico que te acelera el corazón. Por favor, Netflix, estrénala ya. 

3. Sex Education. Para reír a carcajadas con la mejor representación y cero tabúes.

Otro de los grandes éxitos de Netflix es esta maravillosa serie. Divertidísima, caótica y tremendamente real. Esta serie británica rompió moldes al hablar de sexualidad e identidad sin filtros ni tabúes. Aunque su elenco es enorme, la evolución de personajes queer tan icónicos como Eric hace que valga la pena cada segundo. Ideal si buscas reír a carcajadas y emocionarte a partes iguales.

4. Smiley. Un enemies-to-lovers moderno, divertido y con acento español. 

¿Qué pasa cuando dos polos opuestos en Barcelona se conectan por culpa de un mensaje de voz equivocado? Esta comedia romántica es un torbellino de emociones, orgullo y una química brutal. Si te gustan las historias urbanas de ritmo rápido, los equívocos divertidos y el clásico juego del gato y el ratón, te la vas a devorar en un fin de semana, ya me darás las gracias después. 

5. Heated Rivalry. El romance deportivo del que todo el mundo habla. 

Voy a seros muy sincera, he dejado la mejor para el final. Es mi nueva serie favorita porque es simplemente maravillosa, para mÍ tiene la mejor y más increíble confesión de amor del mundo (estuve llorando a sollozos durante 1h), además de lidiar con temas queer difíciles de tratar en el ámbito del deporte de élite, algo muy necesario. La historia de Ilya y Shane es el enemies to lovers deportivo definitivo dentro del mundo del hockey sobre hielo. Con una tensión que quema, mucho secretismo y una evolución de personajes brillante, es la serie que necesitas.

Ahí lo tienes: cinco historias increíbles, cinco moods completamente diferentes y un montón de motivos para cancelar tus planes del fin de semana y hacer una buena maratón de estas series. Tanto si buscas la dulzura inocente de Heartstopper como si necesitas la tensión magnética de Heated Rivalry, la buena representación queer está más viva que nunca.

¿Cuál es tu favorita? 

*Sara González es graduada en Publicidad y Relaciones Públicas. Su trayectoria profesional se ha centrado en el marketing y la transformación digital en diferentes sectores, actualmente es la responsable del área Digital de Fad Juventud. Es una apasionada de los libros, de la música y de la innovación digital, además de ser una foodie encubierta.