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El 18,7% de jóvenes valencianos vive la masculinidad alineado con ideas tradicionales homófobas o como la del “sexo fuerte”

(Valencia, 19 de enero de 2023).– Estar dentro, fuera o en el borde de “la caja de la masculinidad” supone estar más (dentro) o menos (fuera) alineado con la masculinidad más tradicional, aquella que establece unos parámetros estrictos sobre lo que significa “ser hombre”. 

Proporciones entre el 25% y el 30% de chicos valencianos manifiestan acuerdo con que, “los hombres de verdad son heterosexuales”, “un hombre no debe ser afeminado”; “un hombre que no se defiende cuando otros abusan de él, es débil”; “los hombres deberían resolver sus problemas personales por sí mismos sin pedir ayuda a los  demás”; y con que “un niño debe evitar jugar desde pequeño a ‘cosas de niñas’”, entre otras ideas tradicionales. 

En comparación con el conjunto nacional, en la Comunidad Valenciana hay más chicos dentro de la caja (18,7% frente al 14% del conjunto) y menos al borde (41,5% frente al 44,7%) y fuera (39,8% frente al 41,3%). 

Son datos de la investigación “Masculinidades juveniles en la Comunidad Valenciana. Procesos de construcción identitaria y percepciones sobre la masculinidad”, realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación Fad Juventud, consultando a 402 jóvenes de 15 a 29 años residentes en la Comunidad Valenciana y financiada por el Institut Valencià de la Joventut (IVAJ). La investigación ha sido presentada hoy en la Biblioteca de la Dona de la Generalitat Valenciana por Maria Such Palomares, directora general de l’Institut Valencià de la Dona; por Jesús Martí, director general Institut Valencià de la Joventut (IVAJ) y Beatriz Martín Padura, directora general de la Fundación Fad Juventud. La exposición de los datos ha corrido a cargo de la subdirectora del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fad, Anna Sanmartin. 

Su objetivo ha sido analizar qué porcentaje de jóvenes valencianos están dentro de “la caja de la masculinidad” -un constructo teórico que sirve para explicar el grado de cercanía que tienen las personas jóvenes en relación a la visión más tradicional y conservadora de la masculinidad- y cómo estar dentro, fuera o al borde de esta caja afecta a sus vidas. 

Para la directora general de la Fundación Fad Juventud, Beatriz Martín Padura, “es fundamental que analicemos las cuestiones de género, cómo se entienden la masculinidad y la feminidad entre otras cosas, en nuestra juventud. Solo así podremos diseñar e implementar proyectos que hagan que avancemos en la igualdad y la no violencia. Como por ejemplo el programa IgualFad que recientemente hemos puesto en marcha y que está teniendo una acogida magnífica. Se trata de un espacio digital de aprendizaje que ofrece a profesorado y familias una suma de recursos atractivos para la reflexión y para el fomento de una educación en igualdad. Una plataforma amena y cercana, con cuadernos con actividades didácticas y juegos atractivos sobre la igualdad de género con diversos formatos”.

El director general de IVAJ, Jesús Martí, ha señalado que estos datos “no deben ser interpretados en negativo, sino en positivo. La sociedad ha avanzado mucho, ya no se habla de búsqueda de referentes o de ‘nuevas’ masculinidades, hoy muchos jóvenes ya han encontrado un espacio en el que se sienten cómodos”.

En este sentido, ha añadido que, aunque es cierto que sigue habiendo resistencias y hay personas jóvenes “que no terminan de encontrar su sitio y se aferran a lo que conocían, es indudable que se ha avanzado mucho. Por eso, nos parece muy importante seguir con atención cómo evolucionan las concepciones de la masculinidad, y fomentar programas que ayuden a que las personas jóvenes sigan avanzando en igualdad.

La directora general del Institut Valencià de les Dones, María Such ha señalado que, aunque la gran mayoría de la población masculina joven de la Comunitat Valenciana está alejada de esos esquemas tradicionales de masculinidad, es necesario que desde la Administración se “observe” a ese casi 20% de jóvenes que adopta una posición en la que orientan su vida hacia el cumplimiento de los roles tradiciones de género de la masculinidad “que ellos consideran como liberadores, aunque en realidad les está limitando, ya que les impide romper con los moldes y desarrollar libremente su vida por miedo a no cumplir con las expectativas de éxito que se supone la sociedad espera de ellos, a ser juzgados o a dar una imagen de vulnerabilidad”.

MASCULINIDAD, BIENESTAR Y PRESIÓN SOCIAL

Las formas diferenciales de ver la masculinidad entre los jóvenes valencianos se erigen como factores clave en cuanto a la forma de vivir: desde el grado de felicidad hasta las presiones sociales se experimentan con mayor o menor intensidad en función de la identificación con la masculinidad hegemónica tradicional. 

Los hombres jóvenes de la Comunidad Valenciana dentro de la caja sienten mayor presión social que quienes están al borde o fuera en todas las cuestiones preguntadas, especialmente en las que tienen que ver con ser físicamente atractivo (un 55,9% siente bastante o mucha presión al respecto), tener pareja estable, tener éxito en redes sociales, relacionarse exclusivamente con personas heterosexuales, usar la violencia para defender su reputación, consumir alcohol o drogas, realizar las tareas del hogar y comportarse como su grupo de amigos/as. 

MASCULINIDAD Y VIOLENCIA

Dentro de la caja los hombres jóvenes valencianos declaran haber sufrido frecuentemente mucha más violencia (algo que también ocurre en el conjunto de España). En este caso, resultan significativas dos circunstancias concretas: el 34,6% dice haber sido objeto de violencia, amenazas y acoso online (proporciones entre el 5% y el 8% para el resto de hombres); y el 25,7% que ha sido objeto de violencia física deliberada (14,8% entre quienes están al borde de la caja y 2,5% entre los hombres que están fuera).

La violencia ejercida resulta también más habitual entre los hombres jóvenes dentro de la caja que entre quienes están fuera. Con frecuencia y mucha frecuencia, uno de cada cuatro ejerció violencia física, cerca del 20% se burló de alguien, y prácticamente un 17% insultó, se burló o amenazó a alguien de forma online o por redes sociales. La violencia ejercida por los hombres que están fuera de la caja es residual, y quienes están en el borde oscilan entre el 6% y el 12%. Respecto a los resultados nacionales, en la Comunidad Valenciana se reconoce algo más haber insultado a alguien, publicado fotos para avergonzarlo/a, o amenazar por mensajes de texto, redes sociales u otra aplicación o página web, sobre todo en la frecuencia “a veces” (casi cinco puntos más, aunque los resultados para la mayor frecuencia están un punto por debajo).

MASCULINIDAD Y VIOLENCIA DE GÉNERO

Aunque, en general, existe consenso entre los hombres jóvenes valencianos con que la violencia de género es un problema social muy grave, estar dentro de la caja también también determina un mayor apoyo a las ideas negacionistas sobre la violencia de género (un 45,7% cree que es un invento ideológico, un 44,1% que si es de poca intensidad la violencia no es un problema para la pareja y un 38,9% sostiene que solo ciertos perfiles de mujeres pueden llegar a ser víctimas de esta violencia). Incluso entre los hombres que están al borde de la caja se muestran acuerdos entre el 19,5% y el 23,5%, sorprendentes por la gravedad de las afirmaciones. 

La radicalidad de estas posiciones entre los jóvenes valencianos es mayor en comparación a la media nacional en todos los casos (dentro, al borde y fuera). De hecho, probablemente, el resultado más sorprendente de esta batería de preguntas es que la mayor proporción de hombres que creen que la violencia de las mujeres hacia los hombres no se tiene en cuenta lo suficiente está entre quienes se sitúan fuera de la caja, además de forma mayoritaria (58,2%, cuando entre el resto de hombres no llega al 50%), también es una percepción muy extendida entre la población joven, en general, también entre las chicas. A nivel nacional, existe más acuerdo entre los hombres que entran o salen de la caja, que entre quienes se sitúan dentro.