Saltar al contenido
  • Colabora
    • Haz un donativo
    • Sorteo Viaje 40 Aniversario
    • Herencias y legados
    • Voluntariado
    • Colabora como empresa
  • Hazte socio

MDMA (Éxtasis)

  • Fad Juventud
  • Adicciones y otras conductas de riesgo
  • Adicciones con sustancia
  • Drogas de abuso en espacios de ocio
  • MDMA (Éxtasis)

Cuánto controlas de… las sustancias en espacios de ocio

Necesitamos descansar y desconectar de nuestro día a día, sea trabajo, estudio… Y, para ello, el ocio es clave. Y lo es especialmente para los y las jóvenes, puesto que ese ocio proporciona oportunidades para buscar nuevos entornos, grupos, relaciones… A través de la socialización podemos construir personalidades, modelos de comportamiento… en un entorno de influencia grupal más alejada del ámbito familiar.

Y como parte de ese ocio, muchos optamos por consumir en estos entornos recreativos. Sustancias psicoactivas que cambian nuestro estado de ánimo y que influyen en cómo percibimos lo que nos rodea. Se trata de un consumo ligado a la fiesta, a la marcha nocturna, a la diversión grupal en lugares como discotecas, festivales de música, raves… En todos aquellos momentos en los que queremos explorar y experimentar, buscando vivencias emocionantes y exprimirlas al máximo.

Es un tipo de ocio de fin de semana, de vacaciones o de fechas especiales. Una diversión que empieza por la noche y que, por las mismas sustancias, se alarga durante el día. Drogas ilegales de las que, muchas veces, no tenemos sensación de riesgo. Consumirlas de forma ocasional, intermitente y concentradas en determinados momentos, potencia ese “yo controlo” y “para una vez que la tomo”, reduciendo nuestra percepción de riesgo sobre ellas.

Pero, aunque el consumo sea esporádico, tienen ciertos riesgos asociados; sobre todo, a edades tempranas en las que estamos todavía en desarrollo. Ansiedad, insomnio, agresividad, problemas cardiovasculares como infartos o alteraciones del corazón… Nos dan un buen subidón, pero, como son ilegales, no pasan controles y corremos el riesgo de consumir sustancias adulteradas.

Es lo que conocemos como dependencia, una relación en la que tú ya no decides. Ya no consumes para sentirte bien, sino que lo tomas para no estar mal.

Tomarlas nos genera placer y diversión. Queremos repetir, pero debemos manejarlas con cuidado porque pueden convertirse en algo central en nuestra vida; aunque no lo queramos reconocer. Llegan a ser el centro de la diversión, pensando que, si no consumimos, no lo pasaremos bien. Impactando en nuestra concentración y derivando en problemas de comportamiento, en los estudios o el trabajo. Además de impactar en el entorno familiar y social.

Es lo que conocemos como dependencia, una relación en la que tú ya no decides. Ya no consumes para sentirte bien, sino que lo tomas para no estar mal.

Entre las drogas más ligadas al consumo en espacios y momentos de ocio se encuentran el éxtasis, la anfetamina, ketamina, el Polvo de ángel (PCP), el GHB o el speed. Estimulantes del Sistema Nervioso Central que usamos para aumentar la energía, el rendimiento físico y la sociabilidad. Pero no son las únicas.

Cuánto controlas del… Éxtasis

El MDMA o éxtasis es una droga estimulante, derivada de las anfetaminas, que puede causar alucinaciones.

Químicamente parecida a la mescalina, es muy popular entre jóvenes y adultos jóvenes —ya que su coste es relativamente bajo—, y se conoce, sobre todo, como droga de síntesis con fines recreativos. Si la buscas, la puedes encontrar como MDMA, pastis, pirulas, eme, md, m…

Es un polvo cristalino, blanco y con una composición difícil de conocer, puesto que varía bastante en volumen, forma, peso y concentración. Pero lo más habitual es encontrarla en tabletas o pastillas de color blanco, verde, rosa o marrón y logos llamativos; y a veces, en cápsulas. También, desde hace unos años, se puede conseguir en cristal.

Tener en cuenta la variedad a la hora de consumir, es importante para poder valorar y graduar la dosis y evitar, de verdad, efectos no esperados.

Cuando la consumes, las relaciones y la comunicación parecen más fáciles. Se toma para tener subidones y durar más de fiesta, porque no solo reduce la sensación de cansancio, sino que aumenta también la energía, la euforia y la sensación de cercanía emocional con los demás.

¿Quieres saber más?

Fabricada en laboratorios ilegales, la sintetizó por primera vez un laboratorio farmacéutico que buscaba crear un supresor del apetito, pero nunca se comercializó.

Llegó a utilizarse en psicoterapia, pero se descartó al poco tiempo, y no tiene ningún otro uso terapéutico.

Cómo me voy a sentir

El MDMA pasa del aparato digestivo a la sangre. Sus efectos se empiezan a notar a la media hora y pueden durar, dependiendo de la dosis y la pureza, de 3 a 6 horas.

Al tomar éxtasis vives las emociones mucho más intensamente. Quieres abrazar y besar. Te sientes desinhibido y con más confianza y empatía hacia los demás. Deseas conocer gente y convertirlos en tus mejores amigos, ya que potencia tus ganas de socializar y tu capacidad de comunicación. Una cercanía que se combina con una sensación de bienestar y felicidad que va en aumento.

Al influir en diferentes neurotransmisores – serotonina (que regula el sueño, el apetito y las emociones), la dopamina (responsable del sistema de gratificación cerebral) y la norepinefrina (potente estimulante) – te notarás sin hambre ni sueño, pero con un punto vigorizante. Una estimulación mental y emocional que te hace feliz y con una mayor sensación de fuerza y aguante; lo que te sirve en bandeja más ejercicio físico y bailar durante horas.

Tu autoestima crece y aumenta la percepción de los sentidos, sobre todo del tacto.

Qué me puede pasar

Consumes éxtasis porque estás convencido de que te hará sentir bien y de que podrás aguantar sin necesidad de descanso. Pero solo hay que pensar si alguien puede estar varios días sin dormir sin que se resienta su salud…

Al principio, empiezas a encontrarte bien, como flotando. Poco a poco percibes la realidad con alteraciones de color y textura, ya que produce alucinaciones visuales o auditivas. A ello se pueden sumar efectos de hipersensibilidad, lo notarás y sentirás todo más. El tiempo deja de “existir”, no eres consciente de cómo pasa, perdiendo en capacidad de concentración y coordinación. Te focalizas en tu nueva realidad.

Poco a poco percibes la realidad con alteraciones de color y textura, ya que produce alucinaciones visuales o auditivas.  El tiempo deja de “existir”, no eres consciente de cómo pasa, perdiendo en concentración y coordinación. Te focalizas en tu nueva realidad.

Notas la boca seca y pastosa y se te dilatan las pupilas. Se trastoca la regulación de la temperatura corporal y pasas del frío al calor sin control. Unas ligeras náuseas o vómitos y visión borrosa. Y cuando el consumo se convierte en algo habitual, se pueden dar episodios de ansiedad e, incluso, protagonizar alguno de agresividad.

Concentrarse llega a ser más difícil, ya que podrías padecer pérdidas temporales de memoria y confusión. Con mayor gravedad pierdes el control de las acciones y aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

El uso repetido y continuado de MDMA podría terminar en daño cerebral irreversible, afectando también a la salud mental. Esas alucinaciones pueden potenciar el sufrir depresión y ansiedad, paranoia, trastornos psicóticos y pánico. Y el que estés todavía en desarrollo, puede implicar aún más riesgos.

Deja una sensación de resaca que, generalmente, empieza los días posteriores al consumo y, aunque depende de la dosis y la frecuencia con la que se toma, su recuerdo asociado al ocio y a la necesidad de repetir incide en el sueño y produce nervios e irritabilidad.

El éxtasis también puede ser adictivo, aunque no de la misma manera que las drogas más tradicionales, como la heroína y la cocaína. Su empleo repetido despierta las ganas de aumentar la dosis para conseguir los mismos efectos. A esa euforia inicial, le siguen un estado de agotamiento y tristeza, movido por las ganas de volver a vivir la felicidad, lo que alienta a drogarse de nuevo.

Yo controlo. Yo mido el riesgo

Si quieres realizar consumos más seguros y evitar riesgos, espacia tu ingesta. Cuanto más los separes, menores son los efectos secundarios y también la probabilidad de secuelas a largo plazo.

¡No olvides!

No olvides que los enfoques de reducción del riesgo, al final, van dirigidos a personas consumidoras que pretendemos mejorar la autogestión de nuestros consumos para disminuir la probabilidad de aparición de problemas asociados (emocionales, sociales y sanitarios).

  • Son actuaciones próximas a la prevención, que nos aconsejan desde los ámbitos profesionales como medidas para la promoción del bienestar y la protección de la salud individual y la salud pública.
  • Según este enfoque, es importante tener siempre recomendaciones prácticas y cercanas a nuestras situaciones de consumo, y que podamos poner en marcha nosotros mismos y en nuestro entorno.
  • Por lo que, de acuerdo con estas recomendaciones, ten en cuenta siempre esta información y toma decisiones basadas en tus deseos y preferencias.

Recuerda que…

  • Más, no siempre es mejor. Consumir la menor dosis posible permite conseguir el efecto que buscas… Y evitarás riesgos innecesarios. Siempre puedes ir subiendo. Ten paciencia, tarda un rato en hacer efecto, no caigas en el error de pensar que no estás sintiendo nada y repetir al poco tiempo.

Así que valora esperar para saber si te ha subido, antes de volver a consumir. Los efectos empiezan a notarse en torno a la hora y duran unas 6 horas, siempre dependiendo de la dosis, la persona… Si repites con dosis extra, los efectos se prolongan, aunque no serán más intensos. Eso sí, piensa que, si lo haces así, también se pueden aumentar los efectos secundarios.

  • Dosifica bien. Si lo tomas, por ejemplo, impregnado en el dedo, puedes calcular mal la dosis. Es más seguro prepararlo previamente en papel de fumar y tomarlo en bombetas o encapsulado, después de pesar la dosis correcta. Así controlarás mejor e, incluso, protegerás el esmalte de tus dientes.

Recuerda que la forma menos arriesgada de consumir MDMA es la oral. Esnifada, los efectos aparecen antes, pero duran menos y si no se toma bien, puede dañarte las fosas nasales.

  • No tengas el estómago vacío. Las náuseas del principio se pueden evitar si has comido algo. Además, te permitirá tener reservas para el esfuerzo que, seguro, vas a hacer.
  • Hidrátate. Recuerda que el consumo de éxtasis influye en la regulación de la temperatura corporal y, si sube mucho, puedes tener un golpe de calor. El exceso de gente en estas fiestas, el entorno caluroso y el bailar durante horas, aumenta el riesgo de deshidratación. Así que, bebe agua mientras dura la experiencia, pero no en exceso.
  • Eres más sensible si padeces enfermedades previas como asma, epilepsia, hipertensión o problemas cardíacos o mentales. Evita su consumo, ya que el MDMA incide en la progresión de esas enfermedades y eleva la frecuencia cardiaca y la presión arterial, pudiendo resultar peligrosas al producir arritmias, taquicardias e hipertensión.
  • Infórmate de la calidad de la droga. Solo verla no te permitirá saber si es buena o no. Puede estar adulterada de distintas formas, ya que se suele “cortar” con detergente o tiza o con otras sustancias de efecto psicoactivo: cafeína, anfetaminas, efedrina… Y eso influye directamente en su calidad y en el viaje. Así que, si puedes, planifica el consumo, comprando antes en un sitio de confianza.
  • Mantén relaciones sexuales con protección. El MDMA aumenta el deseo sexual y la desinhibición, asegúrate de que las relaciones sean siempre consentidas y con protección para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

No te compliques la vida

Consumir este tipo de sustancias, de forma ocasional y asociadas a momentos de fiesta, nos da muchas veces la falsa sensación de seguridad, de control y de que no va a pasar nada… Pero, más allá de conocer sus efectos, ¿sabemos las implicaciones legales que tienen?

Estamos en un contexto de diversión, de baile y de conectar con la gente; sea de forma sexual o no. No dejemos que nada lo empañe.

  • La mayor parte de lo que consumimos para potenciar nuestra experiencia de fiesta, es ilegal; incluso aquellas que se deben tomar con receta, pero que las consumimos sin prescripción médica.El Código Penal no las menciona específicamente, pero los tribunales usan unas listas aprobadas en las que se enumeran las que son consideradas ilegales, como el éxtasis, el GHB, la ketamina o el LSD, por ejemplo.
  • Más allá de su consumo, si las drogas impactan negativamente en la salud, es ilegal traficar con ellas, ya que se considera delito contra la salud pública.Sin embargo, se distingue entre las que son muy perjudiciales y las que no lo son tanto, con condenas diferentes en cada caso. La mayor parte de las sustancias utilizadas en contextos de ocio, son consideradas muy perjudiciales, y la pena asociada es de 3 a 9 años y una multa de hasta cuatro veces el valor de la droga.
  • Consumirlas no es delito en España, aunque sean ilegales. Sin embargo, sí lo es hacerlo en lugares públicos, estableciendo penas a partir de 601 euros.¡Atención! También lo es cultivar, elaborar, traficar y promover, favorecer o facilitar de alguna manera el consumo de drogas ilegales. O el tener drogas destinadas al tráfico o a promover el consumo.
  • El consumo de drogas es incompatible con la conducción. Tienen un fuerte impacto en las capacidades del que conduce, mermando su atención o la reacción o haciéndole creer que es invencible y poniéndole en situaciones complicadas.Por ejemplo, las estimulantes te pueden llevar a conducir de forma impaciente e impulsiva o a disminuir la sensación de fatiga y conducir más tiempo del recomendable. O la influencia de las perturbadoras en tus reflejos y coordinación motora.Recuerda que conducir bajo los efectos de las drogas está totalmente prohibido en España, siendo una infracción administrativa muy grave; además, el Código Penal lo considera delito contra la seguridad vial. Por eso, tiene una pena de prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses o trabajados en beneficio a la comunidad de 31 a 90 días y privación de la conducción por tiempo superior a 1 años y hasta 4 años.Y si te niegas a someterte a la prueba de detección de drogas: Prisión de 6 meses a 1 año y la privación de la conducción por tiempo superior a 1 año y hasta 4 años.

Otras sustancias en espacios de ocio

  • Éxtasis líquido o GHB
  • Anfetaminas y metanfetaminas
  • Ketamina
  • Polvo de ángel
  • LSD
  • Hongos y setas alucinógenas / Setas mágicas
  • Sustancias volátiles

Servicio gratuito de Información y Orientación de Fad

900 161 515
consultas@fad.es
681 155 160
Videoconferencias

Servicio gratuito de Información y Orientación de Fad

900 161 515
consultas@fad.es
681 155 160
Videoconferencias

Dirección:

Avenida de Burgos 1. 28036 Madrid

91 383 83 48

fad@fad.es

Servicio de Información y Orientación de Fad Juventud:

900 16 15 15

consultas@fad.es

Descubre más sobre nosotros:

  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Mapa web
© 2025 Fundación Fad Juventud
Inscrita en el Registro único de Fundaciones del Ministerio de Justicia con el nº 370
Calificada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) como ONGD Generalista
Cuentas anuales auditadas por Deloitte
C.I.F G-78350980
Contacto: fad@fad.es
  • Inicio
  • ¿Quiénes somos?
  • Investigación
  • Cooperación
  • Campus
    • Programas
    • Formación online
  • Sensibilización
  • Información y Orientación
  • Revista Metamorfosis
  • Adicciones y otras conductas de riesgo
  • Sala de Prensa
  • Planeta Joven
  • Contacto

  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Mapa web